Bordeline

Ando iracundo y tengo mis motivos. Además el año no podía terminar de otra manera si me baso en los meses que fueron pasando.
Mi desdicha comenzó la noche de domingo mientras viajaba en colectivo y tras presenciar una disputa entre jovencitos desprolijos y un regordete chofer, los primeros lanzaron un petardo al bajarse del carro.
Es obvio, obvio, obvio mal, que el cohetito reventó al lado de mi pierna que estaba semi desnuda gracias a mis preciosas bermudas. El resultado: unas pequeñas quemaduras en la pierna y en la cintura (que no se cómo no se arruinó mi genial chomba). Sordera, mucha sordera.

La semana prosiguió normal: me la pasé morfando; tapando angustia con comida que viene sobrando del 24 y 25, más las que se fueron adquiriendo en el chino amigo. Sin embargo hoy tuve mi momento de estabilidad y me dije: "loco, pará, controlate, dejate de joder un poco con la comida que estás divino, no la cagues (?)" y me dirigí con un ímpetu terrible a la heladera, pero al cajón de frutas. Ahí estaban escondidos, entre las manzanas y naranjas, dos riquísimos mantecoles y se sabe con precisión que fue lo que tomé.

Entonces, se suman mis heridas y la gula. El resultado es ira. Me enoja todo y el techo fue hace instantes cuando me harté del árbol de navidad y decidí armarlo de nuevo para dejar atrás el mamarracho que habían hecho con semejante árbol nuevo que compramos. La imagen no es muy buena, era yo arrastrando al pino de plástico a mi cuarto a las puteadas. Las luces que eran nuevas ahora están en la basura, porque lógicamente las arranqué a los manotazos.

Ahora respiro, quedó re paquete, pero no sé cuanto me va a durar la paz. O la saciedad, no sé, no sé.

11 comentarios:

Indignada dijo...

nunca nunca guardaremos lo eternamente rico y engordante dentro del cajón de las frutas y o verduras... es contraproducente.

pendejos del orto ellos y sus petardos. Para cagarlos a trompadas.

sobre el arbol no voy a opinar, proque lo arma mamá (?)

Disenchanted dijo...

Me reí mucho porque en mi casa también guardamos todas las golosinas en el cajón de las frutas para no tentarnos (y obviamente las buscamos igual). Tapar la angustia de las fiestas con comidas es normal y quizás sea la única forma de pasarlas. Gracias a Dios por el mantecol!
Saludos!

Cris dijo...

Tran-qui-li-dad: la vida no se arregla a patadas !

Besotes enormes

Lolo dijo...

Oiga, si viera mi árbol de Navidad me agarraría a trompadas sin más vueltas.

Por lo demás, un poco de optimismo de fin de año es lo que derrocha en este post. Y los mantecoles son un deber moral, no lo olvide.

Lo saludo cordialmente =)

fians4k dijo...

Relax man... yo que vos espero hasta reyes y ahí cago a padas al primer trío de giles que se me cruce. Cualquier cosa podés acusar demencia post-fin-de-año y listo. Acordate, para que la historia sea creíble uno de los tres tiene que ser negro!

La solitaria dijo...

Yo me comí un mantecol de 3 kg! (en dos días) y te juro que no estoy inventando...

Mar dijo...

Es que a quién se le ocurre inventar el mantecol??? Estan locos, son malditos.
Te imagino arrastrando el arbol, y me muero. Pero las luces no tenian la culpa, che! Igual, debe hacer quedado DI-VI-NO, "re paquete", jaja!
Tranqui, Fran, ni con el arbol ni con la comida.
Beso!

Zoquett dijo...

Jajajaja pobre arbolete! Como disipador de malas ondas podrias haber intentado un dibujo, ejem, no que tenga que perseguirte! Cosa seria!!! (K) igual te quiero porque sos mi Fran preferido.

Ariadna dijo...

Yo soy vos, y a los pibes esos los busco hasta encontrarlos y los hago cohetes a ellos. Me molestas muchísimos esos que hacen mucho ruido.

En estas épocas del año no se puede no comer xD.

Un besito :)

Adriancito dijo...

hold the line!

¿Lesbiana? dijo...

Lo bueno de poner mantecoles en un lugar que no suelen estar es que te alegran la existencia, lo malo es si estan en el cajon de frutas y te cagan las ganas de ser sano.