Auto amor

En un primer momento todo parecía simple. Mi vieja había accedido a poner lo que faltaba para que con mi hermano compráramos el auto, bajo la rutilante condición de que nos hiciéramos cargo de todo, como correspondía. Quizás, el que no está muy al tanto, como yo, en las cuestiones relacionadas con los gastos que produce un automóvil, puede llegar a pensar que no debe ser algo costoso más allá del uso que se le dé. Error.

Al auto hay que lavarlo bajo el escandaloso sol de enero. Hay que fregarle bien los vidrios, sacarle el jabón y luego de la enguajada, secarlo con trapo para que no quede manchado. O bien llevarlo a un lava-autos que por un promedio de $30, dejan el auto bellísimo y listo para una salida glamorosa.

Hay que cargarlo con accesorios, tales como: franela, plumero (pero no de plumas porque raya), matafuegos, cajita con pañuelitos, alguna fragancia que refresque el ambiente, el estéreo, cola rutera (?). Y no contamos con los detalles de un tuneo moderno.

Un auto no se paga solo. Hay que despachurrar la billetera en seguro, el papeleo de la transferencia y en tramitar cédulas azules. Hay que cargarle nafta -porque mi hermano lo compró a nafta y ahora estamos llorando por cada litro que le ponemos- y, sobre todas las cosas, hay que evitar apretarlo mucho.

A un auto hay que darle amor, pero también se lo tiene que ganar. Me pasa que yo por el momento, lo manejo; no le hablo como al Escort. Le doy el uso que una máquina podría tener. Es como que nos estamos conociendo y aun no nos permitimos hacer chistes.

En fin, como es un Volkswagen (Gol) le puse de nombre Walter. Pero se dice "Valter".

(?)

Semana clave

Si me pongo a pensar, quizás hace seis meses no teníamos para comer. Queríamos vender el auto como sea - casi regalado- y tratar de encontrar un lugarcito donde vivir.
Desde ese entonces pasaron varias cosas; entre ellas la desaparición de un miembro nuclear de esta familia, pero que ya es tema conocido.

La semana pasada fue buena porque no sólo comencé con el tema de la redacción y todo lo que significa, sino que además mi vieja tuvo la suerte de cobrar otra guita - que no la esperábamos- y luego de amenazarla de muerte junto a mi hermano, la convencimos para que nos dé unos pesos y comprar el auto (que fielmente descansa en el garage).
Ahora sí: tengo dos laburos; auto; amigos y familia; perro, gato y jerbo; una carrera hermosa y estoy solo.

¿?

Mahoma

Concluir el domingo viajando en el 152 bajo los efectos de un porro hermoso, le está dando sentido a todo el resto de la semana.
En unas horas, comienzo a laburar en la redacción de una revista de ciclismo y suena sospechoso si tengo en cuenta que no sé nada del tema y que cuando veo un grupo de ciclistas por las calles o rutas, automáticamente pienso en que esa gente debería estar cumpliendo tareas comunitarias para algún municipio triste del interior.
Mahoma tenía razón.

Aunque dudo que Mahoma haya aconsejado fumar yuyos y flashear sobre la profundidad de la vida en un colectivo.

(Mentira, Mahoma veía montañas moverse)

Sin preocupaciones

¿Saben?, cuando uno se encuentra nuevamente en la soltería, cae en las insurrectas tentaciones de pensar que el hombre soñado está a un paso y se sale a buscarlo con ansiedad. Pero oh sorpresa cuando te das cuenta que no sólo que no está, sino que el hombre de tus sueños es un croquis inventado en la cabeza y que los mortales son completamente diferentes a él. Es entonces que te encontrás chateando con gente que dice "pija" cada 3 líneas; gente que saluda con "activo o pasivo?" -y puse un signo de interrogación de bondadoso que soy- o gente copada que te cuenta cosas de su vida y uno, del otro lado de la pantalla, bosteza como caballo.

Afortunadamente, esta semana ando muy reflexivo; entonces todo tiene otro sentido para mi. Trato de no hacerme problema por esta manga de pelotudos, no doy explicaciones, intento ser lo más real posible y me mantengo al margen de un sinfín de cuestiones.

Además no tengo preocupaciones porque estoy bronceado y con un corte de pelo bellísimo; gané la 7ma. edición del consurso "Helarte es cagarte de frío" de la amiga Zoqueta -ahí pueden ver mi obra maestra- y porque soy aclamado para ser redactor de una revista. De ciclismo. Dios.

Volveremos sobre el tema "hombres".

Adiós, Sandro

Hoy se apagó otro pedacito de mi historia.

Bordeline

Ando iracundo y tengo mis motivos. Además el año no podía terminar de otra manera si me baso en los meses que fueron pasando.
Mi desdicha comenzó la noche de domingo mientras viajaba en colectivo y tras presenciar una disputa entre jovencitos desprolijos y un regordete chofer, los primeros lanzaron un petardo al bajarse del carro.
Es obvio, obvio, obvio mal, que el cohetito reventó al lado de mi pierna que estaba semi desnuda gracias a mis preciosas bermudas. El resultado: unas pequeñas quemaduras en la pierna y en la cintura (que no se cómo no se arruinó mi genial chomba). Sordera, mucha sordera.

La semana prosiguió normal: me la pasé morfando; tapando angustia con comida que viene sobrando del 24 y 25, más las que se fueron adquiriendo en el chino amigo. Sin embargo hoy tuve mi momento de estabilidad y me dije: "loco, pará, controlate, dejate de joder un poco con la comida que estás divino, no la cagues (?)" y me dirigí con un ímpetu terrible a la heladera, pero al cajón de frutas. Ahí estaban escondidos, entre las manzanas y naranjas, dos riquísimos mantecoles y se sabe con precisión que fue lo que tomé.

Entonces, se suman mis heridas y la gula. El resultado es ira. Me enoja todo y el techo fue hace instantes cuando me harté del árbol de navidad y decidí armarlo de nuevo para dejar atrás el mamarracho que habían hecho con semejante árbol nuevo que compramos. La imagen no es muy buena, era yo arrastrando al pino de plástico a mi cuarto a las puteadas. Las luces que eran nuevas ahora están en la basura, porque lógicamente las arranqué a los manotazos.

Ahora respiro, quedó re paquete, pero no sé cuanto me va a durar la paz. O la saciedad, no sé, no sé.

Soltero

Con Pablo las cosas nunca fueron tan fáciles. Podría ponerme aquí a enumerar un sin fin de situaciones que fueron el motivo para que la relación terminara, pero no sumaría mucho y basta con decir que a mi individualismo y pocas ganas de soportar conflictos, se le agregaron su exigencia, su idealismo y un carácter un tanto bravo. Lógico que también hubo cosas muy buenas, pero cuando una relación se termina es justamente por las malas.

Luego de confirmar que ambos estábamos hartos, yo me vi en la necesidad de borrarlo del MSN y de Facebook porque no está nada bueno tenerlo ahí dando vueltas, viendo como hace su vida y como uno entra en la indiferencia. También porque quizás del otro lado pasaría lo mismo.
Él, sin embargo, no sólo me borró de Facebook sino que además me bloqueó como para que yo no tuviera acceso a más nada de él; lo cual es medio al pedo porque si quiero decirle algo le mando o un mensaje de texto, un mail o una carta con antrax. Que se yo...

Lo misterioso de este corte es que no hay falta de amor, sino de humor, podría decirse. Quizás en un tiempo podamos recuperar el contacto e iniciar algo de nuevo. Quizás no.
Quizás podamos mantener un contacto más amistoso y que todo quede ahí en la virtualidad. O tal vez nunca más lo vea ni sepa de él, lo que parece más probable y por eso desde acá le mando un beso, una flor, un te quiero, una sonrisa y un adiós.